Libertad de expresión

31 octubre, 2007

Tenía intención de hablar de los 14.ooo € de multa que la Fiscalía pide a  Moisés Rivas, cantante del grupo de hip hop Poetas de la Calle, por haber llamado durante un concierto, parásitos al Rey y a su hijo y fuerzas de represión a la Guardia Civil y a la Policía Nacional. Pero al bajarme del bus, y sortear la larguísima cola en Gran Vía, para The U.S. vs. John Lennon que se exhibe con motivo del Festival In-Edit en Barcelona, he cambiado de opinión, ya que el documental de John Lennon dado su contenido, tiene que estar de lo más interesante.

El caso, es que cuando he abierto el blog y he visto que hay un trackback, desde el blog de Enrique Meneses al mío, me he quedado sin saber exactamente qué decir. Porque claro, una persona de su reputación, que se ha molestado en leer algo que yo he escrito ¡sobre política! nada menos, un tema inhóspito para mí y que lo ha tenido en cuenta, me ha dado mucho en qué pensar y me ha hecho replantearme muchas cosas en este espacio y en la forma de conducirlo que he tenido hasta ahora.

Supongo que cuando se habla con el corazón se dicen muchas verdades, y quizá ni haga falta tener demasiados conocimientos sobre un tema en concreto, que básicamente es lo que trato de hacer aquí. Lo malo, es que a pesar de esta alegría que me he llevado hoy, no puedo olvidar el precio que algunos han de “pagar” por su libertad de expresión, y que otros, antaño, “pagaron”. Me pregunto, cúal será el mío.

Hoy he leído:

Trackback [también denominado pingback]. Es como un enlace inverso. Permite a un Blogger [A] notificar a otro Blogger [B], que ha sido comentado uno de los posts o entradas de B. Cuando B recibe la notificación desde el Blog A que un trackback ha sido creado, el sistema del Blog B crea un registro del enlace permanente del post referido. Trackback solo funciona si es activado en el blog referente y referido.

Y si ha hecho el silencio en mi interior.
Y he girado la mirada.
Porque no veas como está la ventana…

Y he pensado… einng…???
Porque no entiendo nada, para qué me voy a mentir.
Y luego he vuelto a pensar…. uhmm…???
¿Por qué me voy a complicar la vida, con lo fácil que es escribir aquí?.
Je, je. ¿Qué no?.
Así que he decidido no decidir nada.
Y seguir leyendo… mientras me planteo si limpiar la ventana.