El arte de la paciencia

12 abril, 2008

LA PRISIÓN DEL YO

Estaba atormentado haciéndose preguntas que sólo trataba de resolver con el intelecto, y así no hacía más que llegar a un desesperante callejón sin salida. Iba a enfermar de angustia existencial y le fue recomendado un sabio con el que consultar. Fue a verlo. Le preguntó:

– Sabio, ¿qué es el yo?
El sabio estalló en una sonora carcajada y después le dijo:
– ¿Y para qué quieres un yo?

Comentario

La mente pequeña se consolida y fija en el pequeño yo, el ego, que es la identificación con el cuerpo, las tendencias mentales, la imagen y la máscara de la personalidad; la mente grande o iluminada está en el Ser, más allá del mórbido egocentrismo y todas sus tendencias egoístas y personalistas. Pero en tanto no logramos un estadio muy elevado de realización, el ser humano se aferra a su pequeño ego y a su esclerótica personalidad de un modo desesperado, y así no dispone de una visión suficientemente despejada para ver lo que hay más allá del angosto escenario de la mente condicionada. Cuando se hace meditación profunda, la persona va retirándose de sus tendencias egocéntricas y va conectando con la raíz de su mente, donde el ego como tal se debilita y la persona está mas en el ser que en el «soy esto» o «soy aquello». Esa experiencia desnuda de ser nos limpia la mente de condicionamientos o deja que la fuerza de los mismos vaya agotándose mediante el poder de la ecuanimidad.

El arte de la pacienciaRamiro A. Calle

→ Post relacionado: Con paciencia y saliva…

No somos nadie

28 diciembre, 2007

Hace un par de meses en un post, contaba cómo había descubierto a Benazir Bhutto, una mujer que me impactó muchísimo por la fuerza y el coraje que me transmitían. Hoy ha vuelto a mi mente su recuerdo, pero esta vez, para siempre.

De nuevo, me hago eco a través del blog de mercè, de una noticia que me ha dejado muerta, y aunque quizá era un final esperado, no tenía porqué haber sido tan pronto. Pensé que leería muchos años más sobre las azañas de esta mujer; pero no ha sido así, porque Benazir Bhutto, ha muerto asesinada. Se acabó. No hay más.

:)

26 diciembre, 2007

Navidad 2007

n a v i d á . . .   l a l a l á

El Libro de los Espíritus

16 noviembre, 2007

El libro de los espíritus contiene, los principios básicos sobre la inmortalidad del alma, la naturaleza de los espíritus y sus relaciones con los hombres, las leyes morales, la vida presente, la vida futura y el porvenir de la humanidad según la enseñanza dada por los espíritus superiores con la ayuda de diferentes médiums recopiladas y puestas en orden por Allan Kardec. 

Sexos en los espíritus 

– ¿Tienen sexos los espíritus?
– “Como lo comprendéis vosotros, no, porque los sexos dependen del organismo. Existe entre ellos amor y simpatía, pero fundado en la semenjaza de sentimientos”.
– El espíritu que animó el cuerpo de un hombre, ¿puede, en una nueva existencia, animar el de una mujer, y viceversa?.
– “Sí, unos mismos espíritus animan a los hombres y a las mujeres”.
– Cuando somos espíritus, ¿preferimos encarnarnos en el cuerpo de un hombre o de una mujer?
– “Poco le importa al espíritu, porque depende de las pruebas que ha de sufrir”.

Los espíritus renacen tanto en hombres como en mujeres, porque carecen de sexo. Como deben progresar en todo, cada sexo, lo mismo que cada posición social, les ofrece pruebas y deberes especiales y ocasión de adquirir experiencia. El que fuese siempre hombre, no sabría más que de lo que saben los hombres.

Esto me gusta más que la religión, porque me hace pensar, no obedecer. Y con este pensamiento, me pregunto hoy, ¿podría ser este párrafo una respuesta a la homosexualidad?.

[Nota: El Libro de los Espíritus, fue publicado en 1857, y con él da comienzo el período filosófico del Espiritismo. Si alguien quiere leerlo puede hacerlo en formato .pdf, se abre justo por el índice al final del libro].

Post número cien

10 noviembre, 2007

A veces me ofusco. En algunas ocasiones a la mínima de cambio me transformo y sin embargo para las más grandes aguanto estoicamente. No sabría medir mi nivel de ofuscamiento cuando me enfado.

Al entrar en el metro la otra tarde, siempre llevo la cartera a mano, me dí cuenta de que no la llevaba y me quedé sin cruzar las puertas mientras la buscaba en la mochila [algo imposible]. Mientras, veía la escena. Una pareja de abuelos, chico chica, octogenarios por lo menos, le daban su bono a un tercer abuelo poco más joven para que entrase y que en vez de pasar primero, coló un carro de la compra, rodó las pasarelas y “perdió” su viaje. Así que el abuelo de dentro le fue a abrir las puertas de salida para que se “colase”.

A eso que aparece el Informador [yo los llamo así, no sé ni su nombre ni su función exactamente, pero creo que es esa la que cumplen, sobre todo en estaciones que no disponen de cabina expendedora personalizada]. Imagino que están para resolver dudas y pequeñas cuestiones. El caso es que se dirige al abuelo que intenta “colarse”, y lo zarandea de un brazo. Entré flechada y automáticamente me salió mi despectivo invite taurino: ¡Eh!. Seguido de un no menos becerril: ¿Qué coño estás haciendo?. Me mira con cara de “te parto la cara” y yo lo miro con cara de “a ver si tienes cojones”. Le pido que suelte al abuelo y me dice que “es que se quería colar”. Le digo que revise su bono, que acaba de pasarlo y que yo lo he visto. Y en vez de hacer eso, me contesta que yo no soy nadie para interferir en su trabajo y en las decisiones que el tiene que tomar. Lo cual hace que todavía me cabree más.

Así que le suelto directo, poco más o menos: ¡Mira!, aquí todos los días se cuela gente, chavales de 20 años que pegan un salto y tú no haces nada, vuelves la cara como si no fuera contigo y nadie te ha dicho nada. Es más, también he visto como cuelas a tus compatriotas [el Informador es sudamericano], y tampoco nadie te ha dicho nada. Así que ya me estás dando tu nombre, tu número de identificación o lo que coño tengas porque te voy a denunciar. Acto seguido como por arte de magia se retira dos pasos del abuelo, el otro abuelo abre las puertas y lo “rescata”, entro yo con mi bono, y el Informador se pierde en el túnel. Luego ayudo a los abuelos a bajar el carro por las escaleras, mientras escucho toda casa de improperios de los tres sobre el incidente.

Decía lo de las decisiones drásticas, porque me dieron verdaderas ganas de denunciarlo por su comportamiento. Con lo fácil que hubiera sido simplemente decir: Señor me deja su tiquet, si es que tenía alguna duda. Porque me queda claro que no estaba viendo la escena directamente. De todos modos me lo sigo pensando, al menos denunciar el hecho para que instalen más cámaras de seguridad y se eviten estos incidentes.

Pues nada, aquí está el motivo de mi ofuscamiento. Que ustedes “lo disfruten” tanto como yo.

La niña instruida

8 noviembre, 2007

He estado hojeando una reliquia que guardo como un tesoro. Es uno de los libros que utilizó mi madre en sus primeros años escolares: La niña instruida de Victoriano F. Ascarza. No viene referenciada la edición, pero el periódico que envuelve sus tapas es de 1946. Teniendo en cuenta que mi madre nació en el 39, me puedo hacer una idea aproximada de la edad que ella tenía cuando estudiaba sus páginas.

Versa sobre Higiene y Economía [con aplicación a la medicina y farmacia domésticas, dispuestas para la lectura y estudio en las escuelas y colegios de niñas]. Y su autor, Don Victoriano, cito, fue Doctor en Ciencias, Ex Consejero de Instrucción Pública, Profesor por oposición de la escuela normal de Maestros de Madrid, Director del Observatorio Astronómico de Madrid y de “El Magisterio Español”, etc.

No puedo escanear las imágenes insertas, una veradera pena, pero sí puedo sacar algunas frases, así por encima, porque si me meto muy adentro me da un algo:

Lo primero que debe hacer toda mujer hacendosa y toda niña buena es levantarse temprano, muy temprano, dar gracias a Dios por sus beneficios y encomendarle sus obras […] Las habitaciones deben barrerse todos los días. Para ello se sacan los muebles pequeños, llevándolos a un cuarto contiguo (dibujo mujer barriendo) […] En los pisos entarimados se da el brillo de este modo: En cinco litros de agua caliente se echan 500 gramos de cera amarilla y 60 de potasa blanca, y se hacer hervir la mezcla durante una hora. Entonces se añaden 125 gramos de cola fuerte, ya disuelta, dejándola hervir un cuarto de hora más. Cuando la masa obtenida esta fría, se extiende en el entarimado con una brocha y se deja secar bien, frotándolo después (dibujo mujer arrodillada en el suelo limpiando) […] Para combatir el polvo no queda más recurso que el frecuente empleo del cepillo, el plumero, el trapo o los zorros (dibujo mujer limpiando muebles) […] Las cacerolas y demás objetos de cobre exigen cuidado extraordinario, porque se recubren con facilidad de una capa verde, llamada cardenillo, que es muy venenosa. El interior puede limiarse con jabón y ceniza, con tierra de Segovia, y también con una mezcla de cuatro o cinco partes de agua y una de ácido nítrico (dibujo mujer fregando platos) […] Nada hay tan fácil como hacer una cama, y toda niña laboriosa debe ejercitarse en ello apenas sus fuerzas se lo permitan (dibujo mujer haciendo una cama).

Y bueno… condiciones de la cama, costura, colada, preparación de carnes, pescados, los condimentos, las bebidas, sopas, huevos, cereales, legumbres, y todas esas cosas que una niña buena tiene que aprender. Mejor no menciono las partes de economía y medicina doméstica. Una auténtica reliquia el libro, digno de ser leído entero.

¿Sería esto el equivalente de la Educación para la Ciudadanía?. Aunque tendría que mirar si tengo alguno de Urbanidad

Estoy cansada, derrotada, agotada, tanto… que parece que me pesa el alma. Mi trabajo es tan estresante, que a veces tengo la sensación de que me va a dar un infarto.

http://www.goear.com/files/sst4/9bec940fe320a4d3f31d4e84da097a62.mp3″

Hoy no me apetece escribir [aunque esté escribiendo, claro…]. Lo que realmente no me apetece es contar nada de las miserias que veo, que leo, que escucho, que intuyo…, una vez más, me siento defraudada por el egoismo desmedido con el que me afrentan algunas de las personas que me rodean y que impunemente tambalean mis creencias, mi fe, mis esperanzas. He presenciado un episodio tan desagradable que no quiero ni hablar de él, al menos hoy, porque desde luego no lo voy a olvidar.

mi gran bucle

Alguien me dijo una vez que cuando algo va mal, no se deben tomar decisiones drásticas. Me ha ido bien siguiendo estas palabras. Ahora necesito reflexionar, dejar espacios vacíos en mi mente, y que se vayan llenando solos con el tiempo.

Audio: Claro de luna de Debussy. Foto: mi GRAN bucle, © miabuelanoloentiende