Melancolía otoñal

22 septiembre, 2007

Hoy ha amanecido el día nublado, pero me gustan los días nublados. Me producen una sensación de melancolía que me agrada, me dejo llevar por ella y voy levitando todo el día como un fantasma… aún así, soy consciente de la realidad que me rodea.

La semana ha sido dura, no muy distinta a otras; trabajo, trabajo y más trabajo y poco tiempo libre. Han pasado muchas cosas en el mundo dignas de mención  y aunque no haya hablado de ello, no se me ha olvidado el accidente aéreo de Tailandia, ni el tifón Whipa de China, pero tampoco quiero convertir el blog en mi Muro de las Lamentaciones aquí en Internet, a veces me es suficiente con saberlo.

Ayer, se abrió de nuevo al público el parking D en la termianl T-4 de Barajas, estuve allí hace nueve meses y vivo para contarlo; guardo el resguardo de la tarjeta de embarque en la cartera para no olvidar… y mañana, saldrá libre el violador del Vall d’Hebron después de haber cumplido 16 años de una condena de 311… los psicólogos dicen que no está rehabilitado. Nos toman el pelo con estas condenas, es una pena.

El euro se cotiza a 1,40 con respecto al dólar y en Estados Unidos, ese magnífico país que nunca deja de asombrarnos, el senador Ernie Chambers, de Nebraska, ha presentado una demanda judicial contra “Dios”, por haber causado nefastas catástrofes… y mientras, una profesora de Oregón ha emprendido medidas legales para conseguir llevar su arma de fuego a clase, como medida de protección personal.

El motorista que pidió ayuda al 112 tras sufrir un accidente, murió…, y Carlos Camejo, que estaba muerto y le estaban practicando la autopsia, despertó de dolor… Ironías de esta vida, que se ríe de nosotros.

Va a empezar el otoño, pronto caerán las hojas y yo seré muy feliz, porque a pesar de toda la inmundicia que me rodea en ocasiones, la melancolía que me aporta esta estación, me produce una gran sensación de paz…

Lunes de reciclaje

17 septiembre, 2007

Pensando en el reciclaje, hoy he recordado con nostalgia el bar de Los Antonios [Antonio él, Antonia ella]. Mis padres [festeros que eran], me llevaban de copas de noche algunos fines de semana, y uno de mis lugares favoritos porque en él hacía lo que me daba la real gana, era ese. Allí eran muy típicas las copas de cava, y eso generaba una cantidad importante de botellas vacías.

Todos los lunes después del cole, bajaba a su bar. Antonio me vaciaba los restos de las botellas, y yo las iba colocando horizontalmente en el carro de la compra de mi madre, una hacia cada lado a modo de puzzle, hasta llenarlo. Luego, atravesaba las calles adoquinadas del barrio, con el tintineo que producía el cristal chocando entre si, hasta llegar al trapero. Allí entregaba mi valiosa mercancía, y aquel hombre [que tanto miedo me daba], contaba los cascos y me ponía en la mano un montón de monedas. Y así, una y otra vez, hasta que en el útlimo viaje, me llenaban el carro con los periódicos viejos de toda la semana y los bolsillos con un puñado de almendras. Al final llegaba a casa, con el carro vacío, sin almendras y con unas 50 pesetas en el bolsillo. Mira, ¡soy rica!, le decía a mi madre, ella siempre se reía. Con el dinero, me dejaban comprarme cromos, un cuento, un juguete o alguna golosina. Por entonces, rondaba los 7 u 8 años, y los paquetes de pipas costaban 1,50 cts…

Siempre he pensado que si ahora en vez de ser una obligación el reciclaje, se siguiera pagando como antaño, las cosas serían diferentes, no nos costaría tanto reciclar, porque el ser humano lamentablemente, hace muy pocas cosas gratis por sus semejantes, ni siquiera por él mismo. Reciclar es importante. Evitamos contaminación, ahorramos materias primas, energía, e incluso espacio. Es una obligación de todos, que se debe inculcar a los menores y que debemos practicar a diario los mayores. Pero a pesar de todo esto, y aunque las empresas de reciclaje generen muchos puestos de trabajo, no dejamos de pensar que otros se lucran con nuestro esfuerzo y buena voluntad. No sé, no es más que un pensamiento, mientras miro el montón de envases que tengo que bajar esta noche a los contenedores…