El niño sin nombre

4 septiembre, 2007

Seguro que todo el mundo recuerda la fotografía de aquella niña afgana de 12 años, que fue portada de National Geographic en 1985. La fotografía durante años, ha dado la vuelta al mundo. Una excelente instantánea captada por Steve McCurry, que años después consiguió encontrarla y volvió a fotografiarla de nuevo. Su nombre es, Sharbat Gula.

Sharbat Gula

Y seguro que todo el mundo también recuerda, la fotografía tomada a una niña vietnamita de 9 años, en 1972, cuando fue atacada su aldea con napalm. Una imagen impactante, que también ha viajado por todos los rincones del planeta. Fue tomada por Huyng Cong Nick Ut. El nombre de la niña, Kim Phuc

Kim Phuc

Pues que a nadie del mundo se le olvide la fotografía de este niño de Santo Domingo, que no se qué edad tiene, tomada el pasado 20 de agosto y que está preso de un ataque de pánico, bajo las fuertísimas lluvias, entre la vergüenza y el terror . La fotografía fue realizada por Orlando Barría durante el paso del huracán Deán. El niño, aún no tiene nombre.

Dean

Pululando entre las almas

3 septiembre, 2007

Una suave brisa caprichosa, se revuelve sobre sí misma y enfadada, se crece victoriosa sobre el mar… y está a punto de causar otra tragedia humana provocada por humanos.

El huracán Félix, toma forma, y lo que era una pequeña tormenta tropical hace un “ratito”, ahora es un huracán de categoría 3 y se preveé que aumente a 4 en las próximas 24 horas. Pululando entre las almas de los aterrorizados testigos de su furia, echará su anzuelo una vez más. El Caribe es su destino, cual caprichoso turista incívico, desea conocer sus costas dejando su huella a su paso. Pronto visitará Nicaragua y Honduras, esperemos que no adquiera ningún souvenir.

Ha llegado el momento de protegerse de él. Apaguemos la TV, los monitores, escondamos teclados, ratones; borremos nuestro Historial, nuestros Favoritos. Imprescindible en estos días, no leer nada de prensa, no hablar con la gente culta, no aceptar folletos en vano… no abrirle la puerta al vecino, evitar las conversaciones del tiempo con la gente no-culta; escuchar sólo mp3, evitar ir al banco, no dar limosnas y no levantar la cabeza ante la publicidad del metro.

Siguiendo todos estos consejos y con un poco de suerte, estaremos todos aquí el próximo viernes sin habernos enterado de nada, sin cargos de conciencia, listos para salir de copas; porque nos lo merecemos por lo duro que hemos currado toda la semana y porque nos lo vamos a pasar de miedo, en esta recta final del verano, paseando con nuestros amigos bajo la luz de la luna y disfrutando de una suave brisa caprichosa… pululando entre nuestras almas.

Leer noticia completa >>