Un abrir y cerrar de ojos

4 diciembre, 2007

Por fin los caducos dejan caer sus hojas a gusto y placer. Se me antojaba eterna la espera este otoño, que casi está terminando… Me encanta disfrutar del manto que se extiende revoltoso en las aceras de esta gran ciudad. Levantar las hojas con los pies mientras camino, es un deporte que practico desde que tengo vestigios de memoria. Realmente el clima está cambiando. Ayer llegamos a 22 grados, cuando en estas fechas ya tendríamos que estar rozando temperaturas bajo cero. Esto es una locura.

Llevo dos semanas sin mirar la prensa, intento desconectar… qué tontería… es imposible, porque luego entro aquí y leo a tantos incansables compañeros que cada día me regalan sus impresiones cotidianas. A punto de terminar el primer libro que tenía pendiente [no de escribir se entiende], y liadísima con el trabajo [más que nunca], ansío que llegue el jueves para disfrutar del merecido puente que me voy a pillar hasta el domingo noche. También me dedico a actualizar mi vida social y a hacer planes, como siempre, que quieren abarcar mucho más de lo que soy capaz de dar en ocasiones, pero no puedo evitarlo, tengo que estar haciendo cientos de cosas a la vez. Seguro que al terminar las mini vacaciones diré lo que me digo siempre: necesito otras vacaciones…

Hoy he aprovechado que el portátil [que okupo] me ha permitido decir algo, porque ya hace días que está enfermito, se apaga solo directamente y no me deja tiempo a nada, sólo veo pantallas de scandisk. Creo que va siendo hora de que me emancipe a mi propio ordenador [ahora que parece que ya he roto éste…]. La verdad es que echo de menos escribir todos los días, aunque mentalmente sigo haciéndolo, pero también he ganado mucho tiempo libre para pensar y para hacer otras cosas que tenía en el tintero. Cualquier día exploto, jeje¡¡.

Un saludo amigos, sigo por aquí, aunque sea visto y no visto. Un abrir y cerrar de ojos :)

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Y entonces […] me muero…

26 noviembre, 2007

Sólo me hicieron falta ayer por la tarde diez minutos, para terminar de ver el programa científico ¡clever!, otro regalito de Telecinco. De verdad que no sé cómo agradecerle a la cadena, que me haga tan amenos los pocos minutos que paso frente al televisor, estoy super emocionada. Entre los invitados, tuve el placer de deleitarme con el glamuroso Valerio Pino, sí, ese famoso (?) que estuvo en el reality show de Supervivientes chupando cabezas de pescado [con todo glamour sin duda], y que luego se dedicó a gritarles a unas chicas canijas en Supermodelo. El mismo, que llegado a una pregunta del programa, no sólo no sabe dónde está el Everest, sino, que no sabe qué es el Everest. Y entonces, yo voy, y me muero…

En mi nuevo estado [lease que me morí], envenenada por la puñalada televisiva que acabo de recibir y que incluso ha atravesando mi sofá de IKEA…, soy inconscientemente consciente del grave problema que tenemos con los niveles de audiencia en este país [bueno, en vida también me había dado cuenta], y con quien los gestiona, y que son los culpables de los bodrios televisivos que tenemos que soportar, y que hay que joderse, y que vaya tela. Un poquito de seriedad, ¿de qué audiencia estamos hablando?. ¡Buah!, de muerta me da más risa que estando de viva.

Así que tengo la impresión de que a este narciso señor le falta un poquito de cultura y le sobran unas pocas de tonterías, por decir algo, así, de muerta, y estrenarme. Por cierto, en esa edición de Supervivientes también hubo otra glamurosa, Elizabeth Thompson, la de las almorranas… y no quiero ser una difunta cruel, ustedes ya me entienden, lo hago por comentar el glamour del televisor. En el fondo me gusta, porque siempre he pedido que al morir me incinerasen y me pusieran sobre la tele [porque era el sito donde todos me verían], pero me doy cuenta de mi error… no pedí que pusieran un espejo enfrente. ¡Y ahora cómo voy a verla?!. ¿No dan ganas de volverse a morir?.

Post número cien

10 noviembre, 2007

A veces me ofusco. En algunas ocasiones a la mínima de cambio me transformo y sin embargo para las más grandes aguanto estoicamente. No sabría medir mi nivel de ofuscamiento cuando me enfado.

Al entrar en el metro la otra tarde, siempre llevo la cartera a mano, me dí cuenta de que no la llevaba y me quedé sin cruzar las puertas mientras la buscaba en la mochila [algo imposible]. Mientras, veía la escena. Una pareja de abuelos, chico chica, octogenarios por lo menos, le daban su bono a un tercer abuelo poco más joven para que entrase y que en vez de pasar primero, coló un carro de la compra, rodó las pasarelas y “perdió” su viaje. Así que el abuelo de dentro le fue a abrir las puertas de salida para que se “colase”.

A eso que aparece el Informador [yo los llamo así, no sé ni su nombre ni su función exactamente, pero creo que es esa la que cumplen, sobre todo en estaciones que no disponen de cabina expendedora personalizada]. Imagino que están para resolver dudas y pequeñas cuestiones. El caso es que se dirige al abuelo que intenta “colarse”, y lo zarandea de un brazo. Entré flechada y automáticamente me salió mi despectivo invite taurino: ¡Eh!. Seguido de un no menos becerril: ¿Qué coño estás haciendo?. Me mira con cara de “te parto la cara” y yo lo miro con cara de “a ver si tienes cojones”. Le pido que suelte al abuelo y me dice que “es que se quería colar”. Le digo que revise su bono, que acaba de pasarlo y que yo lo he visto. Y en vez de hacer eso, me contesta que yo no soy nadie para interferir en su trabajo y en las decisiones que el tiene que tomar. Lo cual hace que todavía me cabree más.

Así que le suelto directo, poco más o menos: ¡Mira!, aquí todos los días se cuela gente, chavales de 20 años que pegan un salto y tú no haces nada, vuelves la cara como si no fuera contigo y nadie te ha dicho nada. Es más, también he visto como cuelas a tus compatriotas [el Informador es sudamericano], y tampoco nadie te ha dicho nada. Así que ya me estás dando tu nombre, tu número de identificación o lo que coño tengas porque te voy a denunciar. Acto seguido como por arte de magia se retira dos pasos del abuelo, el otro abuelo abre las puertas y lo “rescata”, entro yo con mi bono, y el Informador se pierde en el túnel. Luego ayudo a los abuelos a bajar el carro por las escaleras, mientras escucho toda casa de improperios de los tres sobre el incidente.

Decía lo de las decisiones drásticas, porque me dieron verdaderas ganas de denunciarlo por su comportamiento. Con lo fácil que hubiera sido simplemente decir: Señor me deja su tiquet, si es que tenía alguna duda. Porque me queda claro que no estaba viendo la escena directamente. De todos modos me lo sigo pensando, al menos denunciar el hecho para que instalen más cámaras de seguridad y se eviten estos incidentes.

Pues nada, aquí está el motivo de mi ofuscamiento. Que ustedes “lo disfruten” tanto como yo.

La niña instruida

8 noviembre, 2007

He estado hojeando una reliquia que guardo como un tesoro. Es uno de los libros que utilizó mi madre en sus primeros años escolares: La niña instruida de Victoriano F. Ascarza. No viene referenciada la edición, pero el periódico que envuelve sus tapas es de 1946. Teniendo en cuenta que mi madre nació en el 39, me puedo hacer una idea aproximada de la edad que ella tenía cuando estudiaba sus páginas.

Versa sobre Higiene y Economía [con aplicación a la medicina y farmacia domésticas, dispuestas para la lectura y estudio en las escuelas y colegios de niñas]. Y su autor, Don Victoriano, cito, fue Doctor en Ciencias, Ex Consejero de Instrucción Pública, Profesor por oposición de la escuela normal de Maestros de Madrid, Director del Observatorio Astronómico de Madrid y de “El Magisterio Español”, etc.

No puedo escanear las imágenes insertas, una veradera pena, pero sí puedo sacar algunas frases, así por encima, porque si me meto muy adentro me da un algo:

Lo primero que debe hacer toda mujer hacendosa y toda niña buena es levantarse temprano, muy temprano, dar gracias a Dios por sus beneficios y encomendarle sus obras […] Las habitaciones deben barrerse todos los días. Para ello se sacan los muebles pequeños, llevándolos a un cuarto contiguo (dibujo mujer barriendo) […] En los pisos entarimados se da el brillo de este modo: En cinco litros de agua caliente se echan 500 gramos de cera amarilla y 60 de potasa blanca, y se hacer hervir la mezcla durante una hora. Entonces se añaden 125 gramos de cola fuerte, ya disuelta, dejándola hervir un cuarto de hora más. Cuando la masa obtenida esta fría, se extiende en el entarimado con una brocha y se deja secar bien, frotándolo después (dibujo mujer arrodillada en el suelo limpiando) […] Para combatir el polvo no queda más recurso que el frecuente empleo del cepillo, el plumero, el trapo o los zorros (dibujo mujer limpiando muebles) […] Las cacerolas y demás objetos de cobre exigen cuidado extraordinario, porque se recubren con facilidad de una capa verde, llamada cardenillo, que es muy venenosa. El interior puede limiarse con jabón y ceniza, con tierra de Segovia, y también con una mezcla de cuatro o cinco partes de agua y una de ácido nítrico (dibujo mujer fregando platos) […] Nada hay tan fácil como hacer una cama, y toda niña laboriosa debe ejercitarse en ello apenas sus fuerzas se lo permitan (dibujo mujer haciendo una cama).

Y bueno… condiciones de la cama, costura, colada, preparación de carnes, pescados, los condimentos, las bebidas, sopas, huevos, cereales, legumbres, y todas esas cosas que una niña buena tiene que aprender. Mejor no menciono las partes de economía y medicina doméstica. Una auténtica reliquia el libro, digno de ser leído entero.

¿Sería esto el equivalente de la Educación para la Ciudadanía?. Aunque tendría que mirar si tengo alguno de Urbanidad

Estoy cansada, derrotada, agotada, tanto… que parece que me pesa el alma. Mi trabajo es tan estresante, que a veces tengo la sensación de que me va a dar un infarto.

http://www.goear.com/files/sst4/9bec940fe320a4d3f31d4e84da097a62.mp3″

Hoy no me apetece escribir [aunque esté escribiendo, claro…]. Lo que realmente no me apetece es contar nada de las miserias que veo, que leo, que escucho, que intuyo…, una vez más, me siento defraudada por el egoismo desmedido con el que me afrentan algunas de las personas que me rodean y que impunemente tambalean mis creencias, mi fe, mis esperanzas. He presenciado un episodio tan desagradable que no quiero ni hablar de él, al menos hoy, porque desde luego no lo voy a olvidar.

mi gran bucle

Alguien me dijo una vez que cuando algo va mal, no se deben tomar decisiones drásticas. Me ha ido bien siguiendo estas palabras. Ahora necesito reflexionar, dejar espacios vacíos en mi mente, y que se vayan llenando solos con el tiempo.

Audio: Claro de luna de Debussy. Foto: mi GRAN bucle, © miabuelanoloentiende

Latin Lovers

27 octubre, 2007

Siempre he pensado que cada uno debería dedicarse a lo que mejor sabe hacer, porque desde hace mucho tiempo no hago más que ver en televisión, publicidad, debates y programas de sobremesa entre otros, protagonizados por personajillos que no pertenecen al medio, y que a mi modo de ver quedan de lo más rídiculo por su falta de profesionalidad.

Fernando Romay metamorfoseado en perro anunciando ADSL, Ronaldinho anunciando natillas con su madre, El Cordobés y Fran Rivera anunciando comida, o Rafa Nadal anunciando coches. Y cito estos, por poner algunos ejemplos de entre los muchos que podemos ver a diario. Del otro lado, están los colaboradores y presentadores de televisión que surgen de la nada por el simple hecho de ser polémicos, protagonizar escándalos sexuales, haber participado en algún Reality Show, o por algún otro similar. Como ejemplo, Enrique del PozoKiko Matamoros, Aida Nízar, Masiel, y un largo etcétera por todos también conocidos.

Pero es que hoy, he visto rizar el rizo en el programa Está Pasando con Manuel Parada, que se supone que era presentador y que de Cine de Barrio, fíjate dónde ha terminado. Se debatía el tema del día, y de muchos días ya, sobre la agresión racista de un chico a una menor ecuatoriana, y en un momento dado de la tertulia ha dicho: …es que al quedar este chico en libertad sin cargos, corre el riesgo de que las bandas de Latin Lovers se tomen la justicia por su mano…

Señores, por favor, que estamos ante un hecho sin precedentes que está a punto de provocar un incidente de gravedad con otro país. ¿Es que no pueden mostrar un poco más de seriedad con tales menesteres?. ¿En qué estaba pensando ese hombre?. Que el día del orgullo gay ya pasó nene, céntrate un poquito y olvídate de los Latin Lovers, que los que nos ocupan ahora, son los Latin Kings. Y se ve que no contento con lo que le ha salido por la boca, ha tenido que rematar la faena recalcando que el pasajero que no hizo nada por ayudar y defender a la menor, era argentino y homosexual.

Desde luego, que con caricatos como este, solventamos los problemas de racismo en un plis-plas. En fin, como decimos aquí, apaga y vámonos.

La pequeña okupa :)

24 octubre, 2007

Hoy debería ser un día feliz, especial, distinto, digno de celebración…, pero la verdad es que no lo siento así. No deja de ser uno más en mi inquieta vida. Supongo que son los daños colaterales del paso del tiempo, que devoran las ilusiones de la infancia.

Tal día como hoy, hace muchos años, decidí dejar de ser la okupa del vientre de mi madre en plena madrugada. Llegué al mundo por la vía diplomática convencional, y muchos chupitos de placenta hube de ingerir previos a mi llegada, porque lo cierto, es que no me acuerdo de nada… Menos mal que ninguna enfermera me acusó nunca de haberle proferido llantos obscenos en la unidad de neonatos, porque hubiera tenido que alegar enajenación post nacimiento transitoria, o algo así.

La vida, ese regalo maravilloso que tan fácilmente agotamos. Es una lástima que no nos demos cuenta de ello hasta que sentimos que se nos escapa. Ignorante y atrevida juventud la que vivimos, cuando nos proclamamos dueños del riesgo y poseedores de la razón. Todos queremos cambiar el mundo, pero eso es tamaña utopía dentro de nuestras minúsculas vidas, porque estamos vivos gracias a un milagro.

Uhmm… el primer regalo que he recibido ha sido un  Moleskine de hojas lisas, para que no se me olvide nada, me han dicho. Es lo bueno que tiene este día. Todos se congratulan y te obsequian con sus mejores deseos. Oh, happy day.

Lástima que todo lo bueno perece pronto. En fin, mañana será otro día… más.

Vídeo: Oh Happy Day. Subido a YouTube por Teenwolf78