No somos nadie
28 Diciembre, 2007
Hace un par de meses en un post, contaba cómo había descubierto a Benazir Bhutto, una mujer que me impactó muchísimo por la fuerza y el coraje que me transmitían. Hoy ha vuelto a mi mente su recuerdo, pero esta vez, para siempre.
De nuevo, me hago eco a través del blog de mercè, de una noticia que me ha dejado muerta, y aunque quizá era un final esperado, no tenía porqué haber sido tan pronto. Pensé que leería muchos años más sobre las azañas de esta mujer; pero no ha sido así, porque Benazir Bhutto, ha muerto asesinada. Se acabó. No hay más.
Que paren el mundo, que me bajo
7 Noviembre, 2007
Estoy cansada, derrotada, agotada, tanto… que parece que me pesa el alma. Mi trabajo es tan estresante, que a veces tengo la sensación de que me va a dar un infarto.
Hoy no me apetece escribir [aunque esté escribiendo, claro...]. Lo que realmente no me apetece es contar nada de las miserias que veo, que leo, que escucho, que intuyo…, una vez más, me siento defraudada por el egoismo desmedido con el que me afrentan algunas de las personas que me rodean y que impunemente tambalean mis creencias, mi fe, mis esperanzas. He presenciado un episodio tan desagradable que no quiero ni hablar de él, al menos hoy, porque desde luego no lo voy a olvidar.

Alguien me dijo una vez que cuando algo va mal, no se deben tomar decisiones drásticas. Me ha ido bien siguiendo estas palabras. Ahora necesito reflexionar, dejar espacios vacíos en mi mente, y que se vayan llenando solos con el tiempo.
Audio: Claro de luna de Debussy. Foto: mi GRAN bucle, © miabuelanoloentiende
La pequeña okupa :)
24 Octubre, 2007
Hoy debería ser un día feliz, especial, distinto, digno de celebración…, pero la verdad es que no lo siento así. No deja de ser uno más en mi inquieta vida. Supongo que son los daños colaterales del paso del tiempo, que devoran las ilusiones de la infancia.
Tal día como hoy, hace muchos años, decidí dejar de ser la okupa del vientre de mi madre en plena madrugada. Llegué al mundo por la vía diplomática convencional, y muchos chupitos de placenta hube de ingerir previos a mi llegada, porque lo cierto, es que no me acuerdo de nada… Menos mal que ninguna enfermera me acusó nunca de haberle proferido llantos obscenos en la unidad de neonatos, porque hubiera tenido que alegar enajenación post nacimiento transitoria, o algo así.
La vida, ese regalo maravilloso que tan fácilmente agotamos. Es una lástima que no nos demos cuenta de ello hasta que sentimos que se nos escapa. Ignorante y atrevida juventud la que vivimos, cuando nos proclamamos dueños del riesgo y poseedores de la razón. Todos queremos cambiar el mundo, pero eso es tamaña utopía dentro de nuestras minúsculas vidas, porque estamos vivos gracias a un milagro.
Uhmm… el primer regalo que he recibido ha sido un Moleskine de hojas lisas, para que no se me olvide nada, me han dicho. Es lo bueno que tiene este día. Todos se congratulan y te obsequian con sus mejores deseos. Oh, happy day.
Lástima que todo lo bueno perece pronto. En fin, mañana será otro día… más.
Vídeo: Oh Happy Day. Subido a YouTube por Teenwolf78
¿Qué le has dicho…?
7 Octubre, 2007
Hoy he tenido una de esas visiones, que no recomiendo nada tener a partir de ciertas edades, en la que he recordado una de las conversaciones más absurdas de toda mi existencia como mortal, en esta vida y en otras muchas más venideras.
De pronto, no sé por qué motivo, me vi a mí misma reviviendo una de esas escenas de mi adolescencia más profunda, en la que todo el mundo era unicejo, tenía la cara llena de granos, y el peinarse por detrás no iba contigo. En la escena eramos unas cuantas cotorras reunidas y algunos críos-lapa, que son esos pequeñajos con churretes que por alguna razón te siguen a todas partes. El caso es que yo intervenía en una conversación que comenzaba más o menos así:
- tía¡, qué te ha dicho?.
- pues lo que tú dijiste que diría.
- ¿pero tú qué le has dicho?.
- ¡lo que tú me dijiste que le dijera, tía!.
- pero, ¿cómo se los has dicho?, a ver…
- pues como tú me dijiste que se lo dijera, joé¡.
- pero ¿tú se lo has dicho todo?.
- pues claro tía, yo le dicho, ira te tengo que decir una cosa, y se lo he dicho tó, tal y como tú me dijiste que se lo dijera y ya te dicho lo que me ha contestao. ¡que ya está dicho, tía, que ya no digo más ná!.
Era el momento preciso de girarte hacia los pequeños churretosos y decirle a alguno: Quillo, ven pacá¡, ¿quieres hacerme un favor?. Podrías ser mi crío-lapa favorito y además tengo canicas… Recuerdo esa época como libre de preocupaciones, retozaba salvaje en contacto con la naturaleza; lo más aburrido del día era soñar despierta. Que pequeña es la infancia. Cuánto tiempo tiene que pasar para darte cuenta de lo que realmente eres y por qué estás vivo. Aunque bueno, hay que reconocer, lo bien que conjugábamos los verbos, será que a todo hay que aprender, practicando.
Sentimientos del Sur
5 Octubre, 2007
Me ha llevado mucho tiempo y mucho esfuerzo entender el flamenco. Algunos pueden pensar que no es más que la música típica de una región; pero tristemente se equivocan, porque esta música endiablada que a nadie deja indiferente, es muchísimo más que eso.
El flamenco más que como música, yo lo definiría como sentimiento. A veces es magia y te embruja, otras es duende y te atrapa, y otras tantas con su quejío te desgarra el corazón. Primero te atrae, luego te aprisiona y después te enamora.
El flamenco es el Sur. Hay que vivirlo allí, hay que saber como huelen las marismas, la sal, el rocío. Hay que dejarse acariciar por ese sol y respirar la brisa de la tarde. Hay que memorizar sus sonidos y abandonarse a sus ocasos. Hay que sentir su tierra y a sus gentes, porque ésta es la única manera a través de la cual se puede conseguir comprender el flamenco. Hay que ser el Sur. Tiene que dolerte el Sur…
Para este post, he elegido una canción de Niña Pastori, por ser la poseedora sin duda alguna, de una de las mejores voces de todos los tiempos. María ha hecho historia en el mundo del flamenco, aquella niña prodigio que fue presentada a Camarón. Con su voz dulce e insinuante, entremezclada en ocasiones con el quejío de su cante más hondo, se te ponen los pelos de punta. Todo un alarde de poderío.

Audio: Cómo me duele de Niña Pastori. Foto: playas del sur. Nina in Blue
