El arte de la paciencia
12 Abril, 2008
LA PRISIÓN DEL YO
Estaba atormentado haciéndose preguntas que sólo trataba de resolver con el intelecto, y así no hacía más que llegar a un desesperante callejón sin salida. Iba a enfermar de angustia existencial y le fue recomendado un sabio con el que consultar. Fue a verlo. Le preguntó:
- Sabio, ¿qué es el yo?
El sabio estalló en una sonora carcajada y después le dijo:
- ¿Y para qué quieres un yo?
Comentario
La mente pequeña se consolida y fija en el pequeño yo, el ego, que es la identificación con el cuerpo, las tendencias mentales, la imagen y la máscara de la personalidad; la mente grande o iluminada está en el Ser, más allá del mórbido egocentrismo y todas sus tendencias egoístas y personalistas. Pero en tanto no logramos un estadio muy elevado de realización, el ser humano se aferra a su pequeño ego y a su esclerótica personalidad de un modo desesperado, y así no dispone de una visión suficientemente despejada para ver lo que hay más allá del angosto escenario de la mente condicionada. Cuando se hace meditación profunda, la persona va retirándose de sus tendencias egocéntricas y va conectando con la raíz de su mente, donde el ego como tal se debilita y la persona está mas en el ser que en el «soy esto» o «soy aquello». Esa experiencia desnuda de ser nos limpia la mente de condicionamientos o deja que la fuerza de los mismos vaya agotándose mediante el poder de la ecuanimidad.
El arte de la paciencia, Ramiro A. Calle
→ Post relacionado: Con paciencia y saliva…

14 Abril, 2008 at 11:19 am
Buen texto. Me alegro de poder volver a leerte.
Saludos.
14 Abril, 2008 at 5:38 pm
Vivimos en una sociedad en la que las personas están supeditadas a sus propios egos. Desde la escuela, solamente se educa al ego, dejando insinuarse apenas la verdadera naturaleza del ser. El entorno, está construído para el desarrollo del ego. Solamente quien en algún momento de su vida siente en su interior que algo no encaja, que de alguna parte sale una chispa, que hay algo pujando por salir sin saber cómo ni dónde, será capaz de dirigirse hacia el camino del Ser.
14 Abril, 2008 at 6:10 pm
La paciencia es la madre de la ciencia y con su arte nos hacemos complices de la consciencia, se ha de ser consciente para ser paciente con un arte abstracto o un arte concreto, ¿no es esto el objetivo de nuestro yo como sujeto?, pero hey, siempre suele mantenerse en secreto.
un simple juego de palabras :-)
de soycomosoy
17 Abril, 2008 at 6:07 pm
¿El ser no es el soy?
23 Febrero, 2009 at 5:55 am
que lindo y alludador esas palabras
23 Febrero, 2009 at 5:56 am
que lindo es escrivir palabras tan lindas